Sitio Archivos polos bordados

El arte de bordar en la edad media


El arte de bordar era casi privativo de los conventos de monjas, destacando a gran altura los realizados en Flandes. El emperador Otón III tenía un manto con escenas del Apocalipsis bordadas por religiosas. Y la catedral de Bamberg guarda los trajes recamados en oro de Enrique II el Cojo. En el siglo xm se practicaba en Italia el estampado por medio de láminas vaciadas en madera.
En resumen: si queremos trazar unos rasgos sobresalientes del indumento medieval entre el 900 y el 1200, tenemos:
1.° — El traje de santos y personajes bíblicos, enlazado con la tradición bizantina.
2.° — El traje laico, herencia de Grecia y Roma, y más tarde de los pueblos bárbaros, acoplado a las medidas normales del cuerpo humano.
3. — Los calzones germánicos, que establecen una diferenciación de los sexos.

Etiquetas: , , ,

Tejidos y bordados


LOS TEJIDOS Y LOS BORDADOS.
Las telas en el Románico fueron “unisex”, apreciándose especialmente los linos alemanes y los algodones de los moros instalados en España, que llegaban a tierras germanas desde Barcelona. Los paños buenos se tejían con lana de carnero, gozando de gran predicamento los holandeses y, sobre todo, los ingleses. Sin embargo el tejido que arrebataba los gustos exquisitos con mayor adhesión y entusiasmo era la seda misteriosa, importada de Oriente. Después del 550 se introdujo en el imperio bizantino el cultivo de la morera y del gusano de seda, montándose en Grecia factorías que rivalizaban con las de Persia. Los sarracenos llevaron tejidos de seda a Sicilia y los moros los fabricaron en España. También Venecia pasó de intermediaria a tejedora, montando industrias que ya en 1250 produjeron sedas de notable calidad.
El traje cosido y cerrado evolucionó considerablemente a fines de la Alta Edad Media, ai compás del auge de la vida urbana. El traje femenino constaba de las mismas prendas que el masculino, con la diferencia de que el vestido femenino era talar.

Etiquetas: , , ,