Sitio Archivos belleza interior
Operacion
Tras la alta definitiva, que en la mayoría de los casos se produce unas dos semanas después de la intervención, el paciente se puede incorporar definitivamente a sus actividades, tanto de tipo profesional como social.
Es en este periodo tras la alta definitiva, cuando adquiere gran importancia la colaboración de los esteticistas, siempre en orden a lograr una mayor duración de los resultados obtenidos con la intervención quirúrgica.
Cuando aún es reciente la operación, se deben efectuar ejercicios físicos, a fin de fortalecer los músculos pectorales, abdominales, glúteos, etc., según el tipo de intervención que se haya realizado. En este periodo también se puede actuar con masajes ligeros sobre la cicatriz, siempre en el mismo sentido de la tracción cutánea realizada en la operación, con el objeto de ablandar las cicatrices y hacerlas menos ostensibles.
Más tarde, unos dos meses después de la intervención, se pueden intensificar estos masajes, así como los ejercicios físicos, siempre y cuando vayan orientados a mantener el resultado de la operación correctora realizada. Esto se logrará fortaleciendo el plano muscular y ablandando el tejido cicatricial residual, con la consiguiente mejoría de las cicatrices, pero siempre teniendo presente que el masaje se ha de hacer a favor de la tracción realizada en la operación quirúrgica.
Belleza femenina
Por así decirlo, la corriente eléctrica sustituye al sistema nervioso y da las órdenes que obligan al impulso contráctil del músculo. La gimnasia pasiva así entendida es un paliativo eficaz, capaz de proporcionar resultados equivalentes a los de una gimnasia activa muy moderada.
El sistema se aplica también a tratamientos como el de la celulitis, que se localiza en zonas muy difíciles de mover con ejercicios normales, ya sea porque el exceso de volumen inmoviliza a la persona, o bien porque la región invadida no es susceptible de un ejercicio liberatorio normal. La gimnasia pasiva se presta también a toda suerte de aplicaciones localizadas.
Afortunadamente la cirugía estética tiene en este terreno más posibilidades que en ningún otro. Existen, como se verá, infinidad de técnicas operatorias mediante las cuales es posible corregir el desplazamiento o el volumen excesivo de los senos. Para el caso de la falta de tamaño hay varias posibilidades de implantación de prótesis que, situadas en la parte retromamaria y sobre la aponeurosis que la une a los pectorales, resultan luego indetectables.
Aun cuando el levantamiento de senos puede repetirse, a medida que los años lo van haciendo necesario, los cuidados y atenciones de la esteticista son imprescindibles para consolidar y conservar al máximo los buenos resultados de las diversas operaciones.
Belleza y hermosura
Más aún, tal como está estructurada la sociedad actual, la apariencia agradable no es algo que podemos alcanzar si nos apetece: es un deber de convivencia, hasta nos atreveríamos a decir que un pilar para nuestro futuro, tan fundamental, en ocasiones, como una sólida formación cultural, un carácter dinámico o una acusada personalidad. Recordemos, si no, la “buena presencia” que un 99% de ofertas de empleo exige entre los requisitos básicos que debe reunir la persona idónea para ocuparlo, tanto si se trata de ventas, administración, relaciones públicas o cargos de alto nivel.
Para la palabra belleza existen infinidad de definiciones: armonía, gracia, atractivo, hermosura, etc. No obstante, José Joaquín de Mora, en su obra Sinónimos, matiza más y nos dice: “Belleza y hermosura son dos palabras que significan aquel raro conjunto de perfecciones que encadenan nuestra imaginación, sin que nos sea dado definir la sensación que nos imprime, ni determinar la naturaleza del placer que nos causa. La hermosura se dirige más bien a los sentidos, en tanto que la belleza parece ser objeto más peculiar del entendimiento”.


