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Velocidad de absorción de los hidratos de carbono
Velocidad de absorción.
La diferencia más importante desde el punto de vista dietético es la velocidad con la que el cuerpo puede asimilar su glucosa. En este sentido, existen hidratos de carbono de absorción lenta y de absorción rápida.
La velocidad de absorción depende de varios factores. Los más importantes son el tipo de azúcares, la presencia o ausencia de fibra o grasa y la manipulación que haya sufrido el alimento. Por ejemplo, los hidratos de carbono del trigo se absorben lentamente cuando se presentan en forma de pasta integral y rápidamente en forma de pan blanco. La velocidad con la que se asimilan los azúcares debe estudiarse en cada caso, pues existen diferencias notables entre alimentos próximos. Por ejemplo, los azúcares de una fruta desecada como el dátil se asimilan tres veces más rápido que los de los orejones de albaricoque.
En general, los hidratos de carbono de las legumbres, de los cereales integrales y de algunas frutas se absorben con lentitud. En cambio, los de las patatas, las harinas refinadas, el azúcar y también los de algunas frutas se asimilan, a alta velocidad.
Los de absorción lenta son los considerados fundamentales en la dieta. Sin embargo, la mayoría de la gente consume una cantidad mayor de hidratos de carbono de absorción rápida. Las consecuencias sobre la salud son que se producen subidas rápidas en las tasas de glucosa en la sangre y los correspondientes incrementos en la producción de insulina -hormona encargada de regular la glucosa- por parte del páncreas.
La absorcion alimenticia
¿Cómo se puede reducir la velocidad de absorción?
El efecto de una dosis moderada de hidratos de carbono simples puede compensarse acompañándola con otros alimentos de absorción lenta y ricos en fibra. Cuanto menos procesados estén los alimentos, tanto mejor. Los copos de avena prensados del desayuno se asimilan más despacio que los «corn flakes», en los que la harina del grano, desmenuzada y aglomerada de nuevo, ofrece menos resistencia.
¿Hay que evitar los alimentos de índice glucémico alto?
¿Hay que evitar los alimentos de índice glucémico alto?
Existen personas más sensibles que otras a la acción de los dulces, pero en general son productos que deben consumirse esporádicamente y en dosis moderadas. Hay que tener en cuenta que suele tratarse de alimentos que aportan muchas calorías y pocos nutrientes. También se debe considerar la intervención del resto de alimentos en el proceso digestivo. Así un dulce en el postre no repercute tan negativamente como una merienda dulce copiosa o el picar entre horas.
¿Cuál es la necesidad diaria de hidratos de carbono?
¿Cuál es la necesidad diaria de hidratos de carbono?
Los glúcidos deben aportar el 55 o 60 por ciento de las calorías de la dieta, lo que significa entre 300 y 360 g de hidratos de carbono en una dieta de
2.200-2.400 calorías. Una cantidad inferior a 100 gramos diarios puede provocar una combustión inconveniente de las proteínas (lo que puede significar degeneración de tejidos) y las grasas. Las cantidades recomendadas pueden significar un incremento para muchas personas, pues en una dieta rica en carnes y grasas representan en torno al 30% de las calorías. La cantidad máxima de glúcidos que se puede ingerir sólo está limitada por el valor calórico y las necesidades energéticas.
Vitaminas para el cerebro
En general, el combustible básico del cerebro, al igual que el del cuerpo, son los hidratos de carbono transformados en glucosa. Pero existen oligoelementos, como el complejo de vitaminas del grupo B, algunos minerales y ciertas sustancias, que resultan indispensables para que funcione de forma óptima. Por este motivo, las personas que babitualmente desempeñan trabajos que requieren un gran esfuerzo mental deben procurar incluir en su dieta alimentos que contengan estos elementos o, si es preciso, tomarlos en forma de suplementos, bajo control e indicación médica.
La doctora Conxita Mir Rodón, especialista en medicina biológica, nutrición y homeopatía, lleva años estudiando el mejor rendimiento de nuestro cuerpo a través de la nutrición. Sus largas estancias en Estados Unidos, le han ayudado a elaborar este pequeño diccionario de nutrientes cerebrales, que irá perfeccionándose con el tiempo, ya que los nuevos descubrimientos permiten mejorar las recomendaciones.
Una dieta sana
Hacer una cura depurativa a base de zumos y frutas. Además de eliminar toxinas, aumentará nuestra receptividad a todo tipo de sensaciones.
Elaborar un menú original y sorprendente, con ingredientes y combinaciones que nunca hemos probado.
Agasajarse acudiendo a un restaurante de calidad, que ofrezca platos selectos y un servicio esmerado.
Confeccionar un menú de degustación y saborearlo con los ojos cerrados, poniendo atención en la textura, el sabor y las sensaciones que despierta cada alimento.
Recuperar recetas de la infancia que nos traigan recuerdos entrañables de lugares y personas queridas.
Preparar una cena especial para disfrutar en pareja o buena compañía, cuidando todos los detalles.
Atreverse a probar platos exóticos de otras cocinas en un restaurante árabe, hindú, japonés o africano.
Salir de la ciudad y acudir a un mercado rural para disfrutar del ambiente y adquirir productos autóctonos.
Saltarse las normas y, por un día, ajustar el horario de comidas a nuestra voluntad y necesidades.
Beneficios del apio
A quién le conviene
Además del comentado electo diurético y desintoxicante, el apio es beneficioso para el sistema cardiovascular. Ayuda a reducir y a prevenir la tensión arterial elevada, no sólo por el aumento de la diuresis, sino por la presencia de una sustancia llamada apigenina con propiedades vasodilatadoras. Kste mismo componente -junto a la apiína, el potasio y el magnesio- previene las arritmias cardiacas y la angina de pecho. En este mismo sentido, un experimento en la Universidad de Chicago ha demostrado que el extracto de apio inyectado en pequeñas cantidades a un hombre de 70 kg, durante cuatro semanas, redujo su colesterol en un 14%.
El apio actúa asimismo sobre la matriz, siendo un excelente emenagogo, ya que normaliza la regla excesivamente abundante. No obstante, también puede favorecer su aparición en caso de amenorroea. Es eficaz además para combatir los sofocos de la menopausia.
Otras situaciones en las que el apio puede ser de utilidad son las siguientes:
- inapetencia y digestiones lentas,
- nerviosismo y estrés,
- hepatitis, ictericia y obesidad,
- litiasis urinaria y cólicos nefríticos,
- afecciones pulmonares.
En resumen, el apio conviene a enfermos del hígado, de los ríñones y de la vejiga, así como a los cardiacos, a los nerviosos y a quienes deben realizar un gran esfuerzo mental.
Carnes y pescados
CARNES Y PESCADOS
Se exigirán mayores controles de calidad y seguridad alimentaria a las carnes. Los embutidos serán tipo salchichones o mortadelas con menor contenido en grasas y otros tipos de conservantes. El pescado será básicamente de piscifactoría, como truchas, doradas y lubinas.
Los cereales
Los cereales, son su sabor dulce, tonifican el bazo y el sistema digestivo. En la dietética china destacan el arroz, la avena y el mijo. El mijo, que vemos en la fotografía, es el cereal más rico en el hierro.
Etiquetas: cereales integrales, los cereales engordanÁcido láctico y ejercicio

Al margen de una dieta rica en hidratos de carbono, vitaminas y minerales, con abundantes frutos secos y pasta integral, una buena bebida que puedes tomar después de hacer ejercicio es el mosto natural (zumo de uva sin fermentar) o la limonada casera hecha con un litro de agua, uno O dos limones y de una a tres cucharadas soperas de miel. Comer uva dulce, plátano maduro y dátiles o pasas es también útil.
Para mejorar la oxigenación de la zona y disminuir el ácido láctico producido, el masaje antes y después de la actividad fisica, tanto localmente como a nivel de toda la extremidad es una buena medida. Un efecto similar produce finalizar el baño o la ducha con agua fría, puesto que el contraste de temperatura estimula la circulación y mejora la irrigación de los tejidos. Si incorporas estas prácticas a tus hábitos diarios, puedes llegar a aumentar tu resistencia física al esfuerzo.








