Celulitis
Celulitis
La expresión “celulitis” está mal empleada, porque no suele referirse a una inflamación del tejido celular subcutáneo, sino a un depósito de tejido adiposo encerrado entre tractos fibrosos, que da la sensación de “piel de naranja” al ser pellizcado. Propiamente debería de llamársele adiposis, añadiendo casi siempre el calificativo de dolorosa, ya que la mayor parte de pacientes que la presentan notan dolor cuando se les palpa las zonas afectadas.
Con un tratamiento correcto de la obesidad desciende mucho la adiposis de las pacientes (casi siempre se trata de pacientes femeninas, ordinariamente poseedoras de una piel muy fina). Sin embargo no suele desaparecer totalmente, por lo que se ha preconizado el tratamiento local con masajes y, en algunos casos, el uso local de sustancias destructoras del tejido fibroso, pero que no deben de ser utilizadas por vía general sin conocimiento del facultativo correspondiente.
