Tratamientos de higiene y embellecimiento
Tal y como se ha ido comentando al detallar cada uno de ellos, en mayor o menor grado todos tienen solución, si bien para la misma se requiere la intervención directa del médico, que debe ser complementada con la colaboración de la esteticista. Ésta redondeará con sus tratamientos de higiene y embellecimiento la terapia básica del facultativo.
Naturalmente, aquella persona que tras examinar su piel advierta en ella alguna de las imperfecciones descritas, ni debe alarmarse, ni tampoco considerarse, a partir del “descubrimiento”, como una enferma facial para la cual están vedadas las maniobras de tocador que seguidamente detallaremos. Nada de esto. Nuestra intención es informar, encauzar cada caso hacia una racional solución. Nunca crear situaciones acomplej antes.
Cada tipo de cutis requiere un tratamiento especial, y también la poseedora de una piel “problemática” puede, bien asesorada, usar productos cosméticos. Sólo que, de ahora en adelante, los productos que han de proveer su armario de baño, serán, además de vistosos por la presentación, realmente eficaces por sus resultados.
