Desincrustadores para el cuidado de la piel
Desincrustadores
Es gráfica la denominación de este aparato, cuyo nombre sugiere ya la finalidad de su misión: desembarazar la piel de los residuos grasos, células muertas e impurezas ambientales que habían quedado “incrustadas” en ella. Sin embargo sólo la especialista conoce las precauciones que deben emplearse para que sus efectos sean siempre positivos, sin secuelas molestas y, en ocasiones, agravantes de la misma inestesia que se trataba de corregir.
Funciona por medio de corriente galvánica, y el hisopo que st desliza por la región que se pretende liberar de sedimentaciones inoportunas, ejerce una labor de “arrastre”, merced a un proceso físico llamado saponificación. Este proceso, sin embargo, ha de ser inteligentemente controlado. De lo contrario se corre el peligro de “pasarse” y dejar a la capa córnea libre de residuos antiestéticos, pero desprovista de su protección natural, constituida, como sabemos, por la emulsión de las secreciones sebáceas y sudorales que, cuando está bien equilibrada, la defiende de las agresiones externas, tanto microbianas como ambientales (frío, calor, polución, etc.).
Este aparato conviene tan sólo a las pieles fuertes, grasas y sin erosiones, puesto que, teniendo en cuenta su acción más o menos agresiva, podría profundizarlas o extenderlas más. De todas formas, siempre que se emplee con prudencia y oportunidad, constituye una eficaz ayuda para el tratamiento de aquellos cutis que precisen una liberación profunda de las sedimentaciones que entorpecen su perfecta respiración y empañan su nitidez.
