Sistema excretor
El sistema excretor se halla formado por un conjunto de órganos que tienen la misión de separar de la sangre, por medio de la orina y del sudor, los productos de residuo. Se subdivide, pues, en aparato urinario y glándulas sudoríparas. El primero es el encargado de expeler el líquido excrementicio llamado orina, la cual es excretada por los ríñones ; de ellos pasa a los uréteres, que a su vez la destilan gota a gota y de forma continua a la vejiga urinaria, en donde queda almacenada hasta el momento de ser expulsada voluntariamente, a través de la uretra, en el acto de la micción. Las glándulas sudoríparas secretan el sudor y contribuyen también a la depuración de la sangre con una función parecida a la de los riñones, pero de una acción desintoxicante muchísimo menor; no obstante, son muy importantes para la belleza de nuestra piel, por lo que nos ocuparemos de ellas más adelante en forma más profunda.
Las glándulas de secreción interna, que volveremos a tratar en el capítulo Endocrinología y nutrición, constituyen el sistema endocrino, formado por órganos que elaboran unas sustancias llamadas hormonas que, transportadas por la circulación sanguínea o de otros líquidos, producen efectos de activación o regulación en el funcionamiento de otros órganos. No obstante, no debemos sorprendernos si encontramos en este apartado glándulas ya descritas al repasar algún otro sistema; ocurre simplemente que existen algunas (como el páncreas, por ejemplo) con una doble y hasta triple función, y se las conoce como glándulas mixtas. Vamos a ocuparnos solamente de las más destacadas del sistema endocrino, puesto que, por tratarse de uno de los más complejos del organismo humano, resultaría exhaustivo e innecesario, para nuestra intención meramente informativa, el pretender detallarlas todas. En la parte inferior de la laringe se halla situada la glándula tiroides; elabora una hormona denominada tiroxina, cuya misión es regular el metabolismo de los alimentos y el desarrollo de las células orgánicas; cuando se inflama, se produce el bulto denominado bocio. La hipófisis produce numerosas e importantes hormonas, algunas de las cuales regulan el crecimiento de los tejidos, la función renal, la contractilidad de los músculos y, en ocasiones, el funcionamiento de otras glándulas, como por ejemplo las sexuales, suprarrenales y el antes descrito tiroides. La epífisis se halla contenida dentro del cráneo y, durante la infancia, actúa a modo de freno de las glándulas reproductoras, función que le valió en la antigüedad el sobrenombre de “glándula de la pureza”.

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esto esta muy bien
buen chingon echenle ganas