Belleza y hermosura
Más aún, tal como está estructurada la sociedad actual, la apariencia agradable no es algo que podemos alcanzar si nos apetece: es un deber de convivencia, hasta nos atreveríamos a decir que un pilar para nuestro futuro, tan fundamental, en ocasiones, como una sólida formación cultural, un carácter dinámico o una acusada personalidad. Recordemos, si no, la “buena presencia” que un 99% de ofertas de empleo exige entre los requisitos básicos que debe reunir la persona idónea para ocuparlo, tanto si se trata de ventas, administración, relaciones públicas o cargos de alto nivel.
Para la palabra belleza existen infinidad de definiciones: armonía, gracia, atractivo, hermosura, etc. No obstante, José Joaquín de Mora, en su obra Sinónimos, matiza más y nos dice: “Belleza y hermosura son dos palabras que significan aquel raro conjunto de perfecciones que encadenan nuestra imaginación, sin que nos sea dado definir la sensación que nos imprime, ni determinar la naturaleza del placer que nos causa. La hermosura se dirige más bien a los sentidos, en tanto que la belleza parece ser objeto más peculiar del entendimiento”.
